Bolivia y Paraguay completaron la demarcación de su frontera común después de 88 años de trabajos técnicos y diplomáticos. El último tramo pendiente fue definido sobre el río Negro u Otuquis, durante una reunión de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites realizada en La Paz.

La definición del límite se concretó entre el 14 y el 16 de septiembre, durante la XIII Reunión Plenaria Ordinaria de la comisión binacional. El sector aprobado se encuentra entre el Hito X, denominado “12 de Junio”, y el Hito XI, ubicado en la confluencia de los ríos Negro u Otuquis y Paraguay, en el punto donde convergen las fronteras de Bolivia, Paraguay y Brasil.

El tramo fluvial tenía una extensión aproximada de 50 kilómetros y constituía el único sector natural cuya demarcación permanecía pendiente. Para establecer la línea fronteriza se utilizó el método del talweg, que sigue la zona de mayor profundidad del cauce. Los trabajos incluyeron estudios hidrográficos y batimétricos, además del uso de drones y el análisis de información técnica.

Durante las últimas décadas, equipos de ambos países realizaron tareas de campo para identificar coordenadas, instalar hitos y definir con precisión la línea internacional. Hasta 2023 se habían construido 79 hitos de segundo orden y se había abierto una picada fronteriza de más de 700 kilómetros en territorio seco.

Con la aprobación del último tramo quedó completada la demarcación física del límite entre Bolivia y Paraguay. Según la Cancillería boliviana, la frontera común alcanza los 755,67 kilómetros, mientras que la Cancillería paraguaya informa una extensión aproximada de 742 kilómetros, diferencia vinculada a los criterios utilizados para medir el límite. El cierre del proceso pone fin a una tarea iniciada hace 88 años y consolida el trazado acordado entre ambos países.

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