Según el Mapa Nacional de la Discriminación elaborado por el INADI, el 72% de la población argentina identificó haber atravesado o reconocido situaciones discriminatorias, un dato que refleja la magnitud del problema y su persistencia en distintos ámbitos sociales. El mismo relevamiento señaló que la discriminación aparece con fuerza en espacios educativos, laborales, barriales, en la vía pública y también en redes sociales, donde se multiplican expresiones de odio, burlas y comentarios xenófobos.
En el caso específico de la población migrante, la Encuesta Nacional Migrante de Argentina registró que el 65% de las personas encuestadas manifestó haber sufrido alguna situación de discriminación en el país por su condición migratoria. Los principales escenarios señalados fueron la calle, los medios de comunicación y los ámbitos laborales, lo que muestra que la violencia no se limita a episodios aislados, sino que atraviesa experiencias cotidianas de circulación, trabajo e integración social.
Los antecedentes también muestran que las denuncias por discriminación tuvieron un crecimiento sostenido durante los años previos. Un informe histórico del INADI, basado en denuncias recibidas entre 2008 y 2019, indicó que el promedio anual pasó de unas 1.900 presentaciones en el período 2008-2010 a unas 2.500 entre 2017 y 2019. Dentro de los motivos denunciados, la categoría “migrantes” representó el 7,9% de los casos, detrás de discapacidad, estado de salud y población LGBTIQ+.
La situación adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta el peso de la población migrante en el país. De acuerdo con datos del Censo 2022, el 4,2% de las personas que residen en viviendas particulares en Argentina nació en otro país, con una fuerte concentración en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Esta presencia forma parte de la historia social, laboral y cultural del país, pero también expone a muchos migrantes a prejuicios vinculados con la nacionalidad, el color de piel, la forma de hablar, la situación económica o el lugar de residencia.




