La Justicia de Bolivia sentenció a tres años de prisión a dos mujeres y un hombre por el tráfico ilegal de ranas gigantes del lago Titicaca, una especie en peligro crítico de extinción.

Los condenados fueron hallados culpables de comercializar ejemplares de la rana gigante del Titicaca, un anfibio endémico de Bolivia y Perú. La investigación comenzó tras un operativo realizado en febrero en un restaurante de la localidad de Huatajata, donde las autoridades encontraron 26 ranas destinadas al consumo humano.

El Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente destacó que la sentencia marca un hito en la defensa del patrimonio natural boliviano. Los tres implicados cumplirán una pena de tres años de prisión por un delito que afecta a una de las especies más emblemáticas del lago Titicaca.

La rana gigante del Titicaca puede superar los 30 centímetros de longitud y desempeña un papel clave en el equilibrio ecológico del lago. Sin embargo, sus poblaciones han disminuido de forma drástica debido al comercio ilegal para consumo y supuestos usos medicinales, además de la contaminación que afecta al ecosistema.

Las autoridades bolivianas señalaron que este fallo busca enviar un mensaje claro contra el tráfico de fauna silvestre y fortalecer la aplicación de las normas de protección ambiental. También reiteraron el compromiso de continuar con los controles para preservar las especies nativas amenazadas.

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