A diez años de la vigencia de la Ley de Identidad de Género, la Defensoría del Pueblo advirtió que las personas trans aún enfrentan barreras para ejercer plenamente este derecho en Bolivia.
La Defensoría recordó que la Ley Nº 807, promulgada en 2016, permitió a las personas trans adecuar su nombre, el dato de sexo y su imagen en los documentos oficiales de acuerdo con su identidad de género. Sin embargo, señaló que todavía existen dificultades en distintas instituciones públicas para hacer efectivo este derecho.
Entre las principales limitaciones identificadas figuran la burocracia, la desinformación y las prácticas discriminatorias que enfrentan quienes solicitan el cambio de identidad. Según el organismo, estas situaciones afectan el acceso a derechos fundamentales como la educación, la salud, el empleo y otros servicios públicos.
La institución también destacó que, en la última década, cientos de personas lograron modificar sus datos de identidad gracias a la normativa, lo que representó un avance importante en el reconocimiento de sus derechos. No obstante, consideró necesario fortalecer las acciones del Estado para garantizar un trato igualitario y libre de discriminación.
En el marco del Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+, la Defensoría instó a promover una cultura de respeto e inclusión, además de asegurar que todas las personas puedan ejercer plenamente sus derechos sin enfrentar barreras administrativas, legales o sociales por su identidad de género.




