La Verde busca consolidar un grupo de jóvenes valores mientras el fútbol boliviano intenta ganar protagonismo a nivel continental.
La selección boliviana de fútbol atraviesa un proceso de renovación que genera expectativas entre los hinchas. El cuerpo técnico viene apostando por incorporar futbolistas jóvenes que se destacan en el torneo local y en algunas ligas del exterior, con el objetivo de construir un equipo más competitivo en las próximas Eliminatorias Sudamericanas.
La altitud de La Paz, que supera los 3.600 metros sobre el nivel del mar, sigue siendo el factor más temido por los rivales que visitan el estadio Hernando Siles. Sin embargo, los especialistas coinciden en que esa ventaja no alcanza si no se acompaña de trabajo táctico y regularidad en los resultados de visitante, asignatura pendiente histórica de La Verde.
En el plano doméstico, los clubes más tradicionales del país —Bolívar y The Strongest, ambos de La Paz— mantienen su hegemonía en la División Profesional, aunque equipos del interior como Oriente Petrolero y Royal Pari buscan achicar la brecha. La Copa Simón Bolívar, torneo de segunda división, sigue siendo la cantera principal de talentos que luego nutren a los equipos grandes.




