El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, expresó este lunes su confianza en que el conflicto que mantiene bloqueadas las principales rutas hacia La Paz pueda resolverse de manera pacífica en los próximos días.
“Estoy seguro de que en los próximos días el sufrimiento de la población, especialmente en La Paz, llegará a su fin”, afirmó Paz al promulgar una nueva Ley de Alivio Tributario destinada a beneficiar a miles de contribuyentes.
La crisis atraviesa su jornada número 32 y representa el desafío político más complejo para el Gobierno desde su llegada al poder en noviembre de 2025. Más de 90 puntos de bloqueo permanecen activos en distintas regiones del país, provocando problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y suministros médicos.
Las movilizaciones son encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones campesinas y sectores afines al expresidente Evo Morales. Aunque las protestas comenzaron por reclamos económicos vinculados al costo de vida y al abastecimiento de combustibles, con el paso de las semanas evolucionaron hacia una exigencia directa de renuncia del presidente.
Paz sostuvo que existen sectores con demandas legítimas, pero denunció que otros grupos buscan aprovechar la crisis para desestabilizar la democracia. Asimismo, afirmó que desde el exterior se promueven campañas de desinformación a través de redes sociales para profundizar la confrontación política.
El Gobierno destacó que la nueva normativa tributaria permitirá regularizar cerca de un millón de obligaciones fiscales y beneficiará a más de 230.000 familias. Además, el mandatario rechazó las acusaciones sobre una supuesta privatización de empresas estatales y aseguró que se mantendrán las inversiones en salud y educación.
Pese a que la justicia suspendió las órdenes de captura contra dirigentes sindicales, una de las principales condiciones planteadas por los movilizados para dialogar, la COB decidió mantener las medidas de presión y descartó participar en las mesas de negociación impulsadas por la Iglesia Católica y otros mediadores.
En medio de la creciente tensión, también surgieron propuestas políticas para intentar destrabar la crisis. Entre ellas, la posibilidad de convocar un referéndum revocatorio extraordinario que permita a la ciudadanía decidir la continuidad de las principales autoridades nacionales.
Mientras tanto, los intentos de diálogo permanecen estancados y el país continúa enfrentando una situación de incertidumbre política, económica y social que mantiene en vilo a millones de bolivianos.




