La crisis política y social que atraviesa Bolivia continúa agravándose. A más de un mes del inicio de las protestas y cortes de carreteras, el sector empresarial alertó sobre el riesgo de una “catástrofe económica” y reclamó medidas urgentes para frenar el deterioro de la actividad productiva.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) expresó su preocupación por la persistencia de los bloqueos que afectan a distintas regiones del país y advirtió que la economía nacional se acerca a un punto crítico. Según la entidad, la paralización de rutas está provocando graves consecuencias sobre la producción, el comercio y el abastecimiento de bienes esenciales.

A través de un comunicado, la principal organización empresarial boliviana sostuvo que la situación requiere respuestas inmediatas por parte de todos los actores involucrados. “Cada día de bloqueo profundiza los daños económicos y acerca al país a una situación de catástrofe”, señaló la CEPB.

Los empresarios cuestionaron tanto la falta de voluntad de diálogo de los sectores movilizados como la limitada capacidad de respuesta de las autoridades para resolver el conflicto. A su juicio, esta combinación está afectando derechos fundamentales de millones de ciudadanos y poniendo en riesgo la estabilidad social y democrática.

La organización también advirtió que numerosas empresas, especialmente pequeñas y medianas, se encuentran al borde del colapso. El impacto de los bloqueos se suma a una economía que ya arrastraba dificultades estructurales, marcadas por la inflación, la caída de la actividad y la escasez de divisas.

Desde la Cámara Nacional de Industrias estimaron que las pérdidas acumuladas durante los primeros 32 días de conflicto superan los 1.920 millones de dólares. Además, alertaron que las consecuencias económicas persistirán incluso después de que se levanten los bloqueos, afectando el empleo, los ingresos familiares, la inversión privada y las perspectivas de recuperación.

El departamento de La Paz, donde se encuentran las sedes del Gobierno y del Legislativo, es una de las regiones más golpeadas por las protestas. Los cortes de rutas han generado problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal, mientras que las medidas de fuerza ya se extendieron a gran parte del territorio nacional.

Las movilizaciones comenzaron a principios de mayo con reclamos sectoriales vinculados a la situación económica, pero posteriormente derivaron en una exigencia política: la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Entre los principales impulsores de las protestas se encuentran la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones campesinas del altiplano y sectores afines al expresidente Evo Morales.

Mientras continúan los bloqueos y no aparecen señales concretas de una negociación, crece la preocupación por el impacto económico y social de una crisis que ya afecta a millones de bolivianos y amenaza con profundizarse en las próximas semanas.

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