Estados Unidos y otros 15 países manifestaron su apoyo al gobierno de Bolivia y expresaron preocupación por el impacto que tuvieron más de siete semanas de bloqueos de carreteras en distintas regiones del país.
La declaración conjunta sostuvo que los cortes de rutas perjudicaron el acceso de la población a alimentos, combustible, atención médica y otros servicios básicos. Además, advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales generadas por las restricciones al transporte y la circulación.
Los países firmantes consideraron que las acciones impulsadas por algunos sectores representaron un riesgo para la estabilidad democrática y el orden constitucional boliviano. También reafirmaron su respaldo a las autoridades elegidas democráticamente y a las instituciones del país.
El pronunciamiento fue difundido luego de que los seguidores de Evo Morales suspendieran temporalmente los bloqueos que permanecían activos, principalmente en el departamento de Cochabamba. Tras esa decisión, las rutas comenzaron a normalizarse y mejoró el abastecimiento en varias ciudades.
Entre los países que suscribieron el documento figuran Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú, entre otros. Todos coincidieron en la necesidad de privilegiar el diálogo dentro del marco constitucional para preservar la estabilidad y la convivencia democrática en Bolivia.




