Los sectores afines a Evo Morales anunciaron una pausa en las protestas que mantenían desde principios de mayo para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La medida fue comunicada por las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, principal bastión político y sindical de Morales. Los dirigentes señalaron que el objetivo es contribuir a una reducción de la tensión social, aunque advirtieron que continuarán organizándose para sostener sus reclamos.
Durante el anuncio, Evo Morales respaldó la decisión y sostuvo que la protesta permanece vigente. El exmandatario reiteró sus críticas al Gobierno de Rodrigo Paz y aseguró que las demandas de sus seguidores siguen sin encontrar respuestas.
Los bloqueos, que se extendieron durante más de 50 días, provocaron problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos en varias regiones del país, además de importantes pérdidas económicas. El conflicto también dejó víctimas fatales y afectó la actividad productiva y el transporte.
Con la suspensión de los cortes de rutas, las autoridades esperan avanzar en la normalización del tránsito y la distribución de productos esenciales. Sin embargo, los dirigentes movilizados advirtieron que podrían retomar las medidas de presión si consideran que la situación política y social no registra cambios.




