El expresidente boliviano retó al presidente Rodrigo Paz a detenerlo en el Chapare tras la promulgación de la ley de Estado de Excepción. La medida busca habilitar operativos conjuntos entre policías y militares.
El expresidente Evo Morales lanzó un fuerte desafío al Gobierno de Bolivia al asegurar que no abandonará el Chapare y que está dispuesto a enfrentar cualquier intento de detención. “No me voy a escapar. Agárrenme aquí o mátenme aquí”, afirmó durante una intervención pública, en medio de la creciente tensión política y social que atraviesa el país.
Las declaraciones se produjeron luego de que el presidente Rodrigo Paz promulgara la Ley de Regulación de Estados de Excepción, una norma que permite la participación conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas en situaciones de conmoción interna. El Gobierno sostiene que la medida es necesaria para restablecer el orden y levantar los más de 90 bloqueos de rutas que afectan a distintas regiones bolivianas.
La crisis ya lleva más de un mes y ha provocado graves problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos. Según datos oficiales y empresariales, las pérdidas económicas superan los 2.300 millones de dólares, mientras que la Defensoría del Pueblo reportó al menos 10 fallecidos, 37 heridos y más de 300 detenidos desde el inicio de las protestas.
Los principales focos de conflicto se concentran en Cochabamba, donde continúan los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Mientras los sectores movilizados mantienen su reclamo por la renuncia de Paz, el Gobierno acusa a Morales de alentar la conflictividad. En este escenario, la incertidumbre política y económica sigue creciendo y profundiza la crisis que afecta a Bolivia.




