Evo Morales expresó su preocupación por la falta de segunda vuelta en La Paz y aseguró que esa omisión afecta los derechos políticos. En este contexto, reafirmó su posición en favor de René Yahuasi.
En ese marco, Morales también cuestionó el rol del Cabildo, al que le atribuyó falta de firmeza para abordar este punto clave. Desde su perspectiva, el espacio debía haber asumido una posición más clara frente a lo que considera una omisión significativa en el desarrollo electoral. Para el exjefe de Estado, este tipo de indefiniciones debilitan la institucionalidad y dejan sin representación a sectores que esperaban una instancia de balotaje.
Lejos de mantenerse al margen, Morales aprovechó el contexto para ratificar su respaldo a René Yahuasi, reforzando su posicionamiento dentro de la disputa política actual. El apoyo no solo marca una alineación explícita, sino que también busca incidir en la lectura del escenario electoral, en un momento donde cada gesto político adquiere relevancia.
El planteo del expresidente también deja entrever tensiones dentro de su propio espacio, donde no todos los sectores coinciden en la estrategia a seguir. Mientras algunos optan por posiciones más moderadas, Morales redobla su intervención pública, apuntando tanto a las decisiones institucionales como a los actores políticos involucrados.
A medida que se acerca la definición electoral, el clima político en Bolivia continúa cargado de cuestionamientos y reposicionamientos. En ese escenario, la voz de Morales vuelve a ocupar un lugar central, no solo por su peso histórico, sino también por su capacidad de influir en una contienda que aún permanece abierta.




