El expresidente de Bolivia Evo Morales afirmó que las protestas que se desarrollan en el país representan una “rebelión” popular contra el modelo neoliberal impulsado por el gobierno de Rodrigo Paz Pereira.

El exmandatario destacó que las movilizaciones reúnen a distintos sectores sociales, entre ellos transportistas, campesinos, indígenas, maestros y mineros, que reclaman por la crisis económica, el desabastecimiento y las medidas adoptadas por el gobierno desde su llegada al poder. Según Morales, las protestas buscan defender la economía popular, la democracia y los recursos naturales del país.

Paz acusa al líder cocalero de impulsar la conflictividad social y de intentar desestabilizar al gobierno mediante bloqueos y protestas. Sin embargo, Morales negó estar organizando las movilizaciones, aunque reconoció que muchos de sus seguidores participan activamente en las manifestaciones que afectan varias regiones bolivianas.

Actualmente, Morales permanece refugiado en la región cocalera de Cochabamba mientras evita una orden de captura vinculada a una causa judicial por presunta trata de personas, acusación que rechaza y considera parte de una persecución política. Además, volvió a reclamar elecciones anticipadas en un plazo de 90 días y aseguró que no tiene intención de volver a ser candidato presidencial.

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