El exmandatario llamó a la población a salir a las calles y advirtió sobre posibles bloqueos en distintos puntos del departamento, en un escenario de creciente tensión tras la definición sin balotaje.

El conflicto se desató luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aceptara la declinatoria de la agrupación Nueva Generación Patriótica (NGP) a la segunda vuelta, lo que dejó sin efecto el balotaje previsto y allanó el camino para la proclamación de Luis Revilla como gobernador electo.

Desde ese momento, Evo Morales cuestionó duramente la decisión del organismo electoral y sostuvo que se está vulnerando el derecho de la población a elegir en una segunda instancia. A través de sus redes sociales, el exmandatario insistió en que la ciudadanía debe movilizarse para “garantizar la democracia”, en referencia a la realización del balotaje.

En la misma línea, distintos sectores sociales y actores políticos comenzaron a expresar su rechazo a la suspensión de la segunda vuelta. Entre ellos, el excandidato René Yahuasi —quien desconoció la decisión de su propio frente— también convocó a protestas y advirtió que no permitirá que se desconozca la voluntad popular.

El trasfondo del conflicto radica en que, según los cuestionamientos, Revilla no habría alcanzado el porcentaje necesario para imponerse en primera vuelta, lo que hacía necesaria una definición en balotaje. Sin embargo, con la salida de su contendiente, el proceso quedó sin competencia directa, generando un escenario político inédito y altamente tensionado.

Mientras tanto, desde el órgano electoral se argumentó que la decisión se enmarca en la normativa vigente, ya que al retirarse una organización política, su candidato pierde respaldo legal para continuar en carrera. No obstante, no se descarta que puedan presentarse impugnaciones o recursos dentro del marco jurídico.

En este contexto, crece la expectativa sobre el desarrollo de las movilizaciones anunciadas y su posible impacto en la estabilidad del departamento, en medio de un clima político marcado por la polarización y la desconfianza en el proceso electoral.

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