El Gobierno de Bolivia aprobó un decreto para extender por otros 90 días el estado de excepción vigente desde el 20 de junio. La medida fue adoptada ante el riesgo de nuevas movilizaciones y bloqueos de carreteras.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó la decisión después de una reunión de gabinete encabezada por el presidente Rodrigo Paz. El funcionario señaló que la prórroga se mantendrá mientras persistan los factores de riesgo y expresó su expectativa de que el Parlamento respalde el decreto.
La Asamblea Legislativa deberá analizar la norma en un plazo de 72 horas y aprobarla por mayoría simple, según explicó el senador Milton Quispe. En paralelo, la Comisión de Constitución y Justicia Plural de la Cámara de Diputados ya había aprobado un proyecto de resolución para extender la medida ante los anuncios de movilización de distintos sectores sociales.
El estado de excepción fue establecido después de siete semanas de bloqueos impulsados principalmente por la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana, con respaldo de sectores afines al expresidente Evo Morales. Las protestas provocaron problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, dejaron al menos 16 muertos y generaron pérdidas económicas superiores a 3.000 millones de dólares.
La posible extensión también genera cuestionamientos dentro de la oposición. El expresidente Jorge Tuto Quiroga advirtió que la medida podría retrasar la reforma constitucional impulsada por el Gobierno para atraer inversiones. Mientras tanto, sectores sociales preparan nuevas movilizaciones vinculadas, entre otros temas, con la escasez de combustibles y dólares y el aumento de los precios.




