Los incendios forestales continúan expandiéndose en Bolivia, especialmente en los departamentos de Santa Cruz y Tarija, mientras las tareas de combate no logran frenar el avance de las llamas.

Las autoridades mantienen desplegados a bomberos, militares y brigadas especializadas para contener el fuego, aunque reconocen que la magnitud de los incendios supera la capacidad operativa en varias zonas afectadas. La falta de lluvias y los fuertes vientos favorecen la propagación de las llamas.

El avance del fuego ya provocó daños en miles de hectáreas de bosques y pastizales, además de afectar a comunidades cercanas. En distintas regiones también se reportan problemas por el humo, que deteriora la calidad del aire y complica las tareas de control.

El Gobierno anunció nuevas acciones para reforzar el combate de los incendios y coordina esfuerzos con autoridades locales y equipos de emergencia. Entretanto, se mantiene la alerta en las zonas más afectadas, donde las condiciones meteorológicas siguen siendo desfavorables para extinguir los focos activos. :::

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