Una encuesta internacional difundida en medios locales indica que cerca de la mitad de los argentinos expresa opiniones críticas o de rechazo hacia la inmigración, en comparación con la tradicional imagen del país como receptor histórico de migrantes.
Según el informe, una proporción significativa de los consultados asocia la llegada de extranjeros con presión sobre el mercado laboral y los sistemas de salud y educación, lo que refleja una preocupación creciente en determinados sectores de la sociedad.
El relevamiento también señala que estos cambios en la percepción no son exclusivos de Argentina, sino que forman parte de una tendencia global donde las opiniones sobre migración tienden a endurecerse en contextos de incertidumbre económica.
En este escenario, el debate público sobre inmigración volvió a ganar visibilidad, especialmente en relación con el impacto en el empleo, el acceso a servicios y la capacidad de respuesta del Estado.
Argentina, históricamente reconocida por su política migratoria abierta, aparece en estos estudios con un giro en las percepciones sociales respecto de años anteriores.




