El exmandatario rechazó la decisión de suspender el balotaje en La Paz y convocó a movilizaciones como forma de presión, luego de la proclamación de Luis Revilla como gobernador.

El conflicto por la gobernación de La Paz se profundizó luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ratificara la suspensión de la segunda vuelta electoral, tras la declinatoria del partido Nueva Generación Patriótica (NGP), que había postulado a René Yawasi. La normativa vigente establece que, ante el retiro de una de las fórmulas, no corresponde realizar el balotaje y se proclama directamente al candidato restante.

En ese contexto, Luis Revilla quedó oficialmente como gobernador electo del departamento, consolidando su victoria sin necesidad de una segunda votación. La decisión fue respaldada por el organismo electoral, que explicó que la medida se ajusta al artículo 64 de la Ley de Régimen Electoral, vigente desde 2010.

Sin embargo, Evo Morales cuestionó públicamente la determinación del TSE y advirtió sobre posibles escenarios de conflictividad social. El exmandatario sostuvo que la suspensión del balotaje vulnera derechos políticos y llamó a la población a movilizarse para exigir la realización de la segunda vuelta.

Las declaraciones del líder cocalero se dan en paralelo a distintas expresiones de protesta en La Paz, donde sectores afines al candidato Yawasi han iniciado vigilias y manifestaciones para reclamar que se respete la instancia de balotaje originalmente prevista.

El escenario abre un nuevo capítulo de disputa política en Bolivia, con posiciones enfrentadas entre quienes respaldan la legalidad de la decisión electoral y quienes buscan revertirla a través de presión social y movilización en las calles.

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