Las autoridades ambientales de Bolivia activaron los protocolos de alerta temprana ante el incremento del riesgo de incendios forestales en la región de la Chiquitanía, en el oriente del país. Según el Sistema de Alerta Temprana de Incendios (SATIF), las condiciones de sequía y las altas temperaturas registradas en el primer trimestre del año elevan significativamente la probabilidad de focos ígneos.
El plan de contingencia contempla el despliegue de brigadas forestales en los municipios más vulnerables, la coordinación con comunidades indígenas guarayas y chiquitanas para el monitoreo comunitario, y la prohibición de quemas agrícolas durante la temporada seca. Organizaciones ambientalistas instaron al gobierno a reforzar la fiscalización y a sancionar con mayor rigor las quemas ilegales que han devastado miles de hectáreas en años anteriores.




