El presidente Rodrigo Paz calificó como una “traición a la patria” la existencia de una red transnacional dedicada al robo y sabotaje de combustibles, y anunció acciones para identificar y sancionar a los responsables. La investigación, según explicó, abarca operaciones en Bolivia, Chile, Paraguay y Argentina, evidenciando un esquema organizado.

Acompañado por los ministros Mauricio Medinaceli, Marco Antonio Oviedo y el canciller Fernando Aramayo, el mandatario afirmó que se trata de “mafias internacionales” integradas incluso por familias bolivianas o de origen boliviano. Señaló que estas acciones afectaron directamente el suministro y la economía, recordando las largas filas por combustible registradas en los últimos años.

El Gobierno presentó pruebas, videos y fotografías que muestran cómo operaba la red, que robaba carburantes, los adulteraba con agua y aceite usado, y luego los reintroducía al país. Paz aseguró que algunos implicados ya fueron detenidos y advirtió que todos deberán responder ante la justicia y devolver lo robado, remarcando que no se trata de venganza, sino de justicia.

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